Ya son 7 los hoteles del Tren Maya en el sureste mexicano

El Tren Maya se ha convertido en uno de los proyectos más ambiciosos de México, no solo por la red ferroviaria que conecta estados del sureste, sino también por la infraestructura turística que lo acompaña. Entre esas piezas clave están sus hoteles, una apuesta que busca darle un nuevo giro a la manera de viajar y descubrir esta región. Con la más reciente apertura, ya son 7 los hoteles del Tren Maya, todos diseñados para acercar al visitante a la riqueza arqueológica, cultural y natural de la zona.

Una red de hospedaje pensada para viajeros

La lógica detrás de estos hoteles es sencilla: ofrecer a los pasajeros del tren un lugar cómodo y accesible donde descansar después de un recorrido cultural o una visita arqueológica. No se trata solo de tener dónde dormir, sino de transformar cada parada en una experiencia más completa.

En lugar de que el visitante llegue, recorra una zona arqueológica y regrese el mismo día, ahora tiene la opción de quedarse a dormir a pocos minutos del sitio, disfrutando la tranquilidad del entorno y con la comodidad de un hotel de cuatro estrellas.

Dónde están ubicados

Los siete hoteles no fueron construidos al azar. Cada uno responde a un plan estratégico que combina movilidad, turismo y cultura. Se localizan en:

  • Chichén Itzá (Yucatán): uno de los sitios más visitados del mundo, donde cada año llegan millones de turistas.
  • Uxmal (Yucatán): parte de la Ruta Puuc, ideal para quienes buscan un contacto más íntimo con el legado maya.
  • Palenque (Chiapas): rodeado de selva, cascadas y una de las ciudades prehispánicas más impresionantes.
  • Calakmul (Campeche): un tesoro arqueológico en medio de la reserva de la biosfera, perfecto para el turismo de naturaleza.
  • Edzná (Campeche): una de las joyas poco exploradas, con grandes plazas y pirámides que sorprenden a los visitantes.
  • Tulum (Quintana Roo): con dos complejos en operación, ubicados cerca de playas de ensueño y la zona arqueológica frente al mar.

Más que habitaciones: un motor económico

Aunque la parte más visible son sus instalaciones, la red de hoteles tiene un impacto mucho más amplio. Cada apertura significa empleos para las comunidades cercanas, oportunidades para proveedores de alimentos, transporte y servicios, así como un mayor flujo de turistas en zonas que antes quedaban al margen de los grandes circuitos.

Los gobiernos locales han señalado que este modelo ayudará a equilibrar el turismo: ya no se concentrará únicamente en Cancún o Playa del Carmen, sino que también dará relevancia a lugares como Uxmal, Edzná o Calakmul.

Cómo son los hoteles

Estos complejos fueron planeados bajo un estándar de categoría cuatro estrellas. La idea no es competir con las cadenas de lujo del Caribe, sino ofrecer una opción funcional, moderna y accesible para un público amplio.

  • Tarifas: alrededor de 2,000 pesos por noche en habitación estándar.
  • Servicios: restaurante, lobby amplio, áreas de descanso y arquitectura inspirada en la identidad cultural de cada sitio.
  • Experiencia: diseño sencillo pero con detalles que reflejan la tradición de la región, buscando que el huésped sienta que forma parte de la historia local.

Retos en el camino

A pesar de la buena intención, estos hoteles enfrentan varios desafíos:

  • Ubicación remota: al estar cerca de zonas arqueológicas, algunos quedan lejos de aeropuertos o ciudades grandes.
  • Conectividad: todavía falta mejorar transporte y accesos para que los turistas lleguen con mayor facilidad.
  • Promoción: muchos viajeros aún desconocen la existencia de esta red de hospedaje, lo que limita su ocupación.
  • Finanzas: actualmente reciben subsidios del gobierno para operar, con la expectativa de alcanzar su punto de equilibrio en los próximos años.

Una experiencia distinta para el visitante

Más allá de las cifras, estos hoteles ofrecen un valor agregado: la posibilidad de vivir la historia y la cultura de cerca. Imagina dormir en Palenque y al amanecer recorrer sus templos entre neblina y selva; o pasar la noche en Uxmal y al día siguiente descubrir la arquitectura Puuc sin prisas.

La experiencia busca ser distinta a la de los grandes resorts de playa: aquí se trata de disfrutar el entorno, la tranquilidad y la cercanía con el patrimonio cultural de México.

El futuro de los hoteles del Tren Maya

Si bien todavía queda mucho por mejorar en logística y difusión, este modelo tiene potencial para convertirse en un referente del turismo en México. Integrar transporte, hospedaje y patrimonio cultural en un mismo circuito no es poca cosa, y de funcionar como se espera, podría inspirar otros proyectos similares en distintas regiones del país.

Lo cierto es que cada hotel abierto fortalece la presencia del Tren Maya como mucho más que un medio de transporte: lo convierte en una experiencia completa, que conecta no solo destinos, sino también historias, culturas y comunidades.

Suscríbete a nuestro Newsletter

Obtén la información directo en tu correo y explora la historia completa.