La Noche de las Estrellas volvió a brillar en Quintana Roo y esta vez lo hizo con una energía especial. Lo que comenzó como una jornada dedicada a observar el cielo terminó convirtiéndose en un encuentro masivo donde miles de personas redescubrieron el placer de aprender. Y sí, la divulgación científica fue la gran protagonista.
Familias completas, jóvenes curiosos, docentes, niñas y niños llenaron planetarios y espacios públicos para vivir una noche que combinó ciencia, convivencia y diversión como pocas veces se ve en el estado.
Un evento que reunió a más de ocho mil asistentes
Lo sorprendente es que este año la convocatoria superó los 8,000 visitantes distribuidos en distintas sedes:
- Planetario Ka’Yok’ (Cancún)
- Planetario Cha’an Ka’an (Cozumel)
- Planetario Sayab + Parque La Ceiba (Playa del Carmen)
- Instituto Tecnológico de Chetumal
- Planetario Yook’ol Kaab
Este alcance demuestra que la divulgación científica ya no es un concepto lejano: es parte de la vida cultural de la región.
Actividades para todos los gustos (y para todas las edades)
Cada sede preparó su propio ambiente, pero todas coincidieron en una idea: hacer que la ciencia fuera divertida y accesible. Entre las actividades más populares destacaron:
- Observaciones solares y astronómicas con telescopios.
- Talleres interactivos para niñas, niños y adolescentes.
- Charlas de astronomía y física impartidas por especialistas.
- Proyecciones en domo y cine científico.
- Recorridos por senderos interpretativos.
- Exhibiciones fotográficas.
- Torneos de ajedrez y presentaciones artísticas.
Lo mejor es que todo estaba pensado para que cualquiera, sin importar su nivel de conocimiento, pudiera disfrutarlo.

La divulgación científica como motor del desarrollo
El evento forma parte del compromiso del COQHCyT dentro del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo. La idea es sencilla, pero poderosa: si la ciencia llega a más personas, las oportunidades crecen.
La realidad es que los planetarios del estado se están convirtiendo en auténticos centros comunitarios donde la divulgación científica conecta generaciones, despierta vocaciones y crea espacios para aprender de forma libre y sin barreras.
Planetarios que se transforman en laboratorios vivos
Durante la Noche de las Estrellas, cada planetario se volvió un laboratorio abierto. Telescopios, módulos interactivos, experimentos y guías especializadas ayudaron a que niñas y niños se acercaran a la ciencia de una manera diferente: tocando, probando, preguntando, imaginando.
Este esfuerzo descentralizado permite que tanto el norte como el sur del estado tengan acceso a actividades científicas de calidad, algo que no ocurre en todos los estados del país.
¿Cuándo fue el evento y cuánto costó?
Aunque la información puede variar por sede, la Noche de las Estrellas se llevó a cabo este noviembre 2025, de forma simultánea en los distintos planetarios del estado.
Lo mejor de todo:
La entrada fue completamente gratuita.
¿Dónde puedo enterarme de futuras actividades?
Puedes consultar próximos programas de divulgación científica en:
- Sitio web del COQHCyT
- Redes sociales de cada planetario del estado
- Calendarios culturales municipales

FAQ — Preguntas que muchos se hacen
¿La Noche de las Estrellas es adecuada para niños pequeños?
Sí. De hecho, la mayoría de los talleres y observaciones están diseñados para despertar su curiosidad científica desde edades tempranas.
¿Necesito conocimientos previos para asistir?
Para nada. La idea de la divulgación científica es precisamente hacer accesible el conocimiento a cualquier persona, sin importar su nivel.
¿Habrá otra edición el próximo año?
Todo indica que sí. Este evento se ha convertido en una tradición anual y cada edición suele ser aún más grande que la anterior.
Una noche que dejó huella en miles de personas
Más allá de telescopios y talleres, la Noche de las Estrellas dejó claro que cuando la ciencia se comparte de forma cercana, sucede algo especial: la gente conecta. La curiosidad despierta. Las familias aprenden juntas. Y los jóvenes descubren caminos que quizá nunca habían imaginado.
La divulgación científica demuestra, una vez más, que también puede ser una fiesta.
No te pierdas la próxima edición Si te quedaste con ganas de vivir esta experiencia o quieres repetirla, mantente atento a los anuncios del COQHCyT y de los planetarios del estado. La próxima oportunidad de mirar al cielo podría estar muy cerca.