PDC busca estar libre de sargazo en 3 meses

Las autoridades locales, cooperativas turísticas y fuerzas federales han reforzado sus labores de limpieza en el corazón turístico de Playa del Carmen, con el ambicioso objetivo de lograr playas libres de sargazo en un plazo estimado de tres meses. Así lo dio a conocer José Gómez Burgos, secretario de la Cooperativa Turística del Mar Caribe, quien destacó la urgencia de atender la acumulación masiva de algas que afecta la experiencia de los visitantes y la economía local.

De seis a tres meses: el nuevo reto contra el sargazo

Históricamente, el proceso de limpieza del sargazo en esta zona ha tomado hasta seis meses. Sin embargo, la colaboración estratégica entre Zofemat, la Marina y los operadores turísticos ha permitido un avance más dinámico. Aunque el viento del este continúa impulsando el alga hacia la costa —superando incluso las barreras de contención—, se estima que, de mantenerse el ritmo actual, el frente de playa esté despejado para finales de agosto.

“El sargazo no solo afecta el paisaje, también espanta al turismo, daña los negocios, genera olores y complica la salud respiratoria de muchos visitantes”, advirtió Gómez Burgos.

Turismo golpeado: baja ocupación y cancelaciones

La presencia prolongada de sargazo ha generado cancelaciones en reservaciones hoteleras, disminución en las actividades náuticas y reducción del flujo en restaurantes y comercios. Hoteles pequeños reportan ocupaciones tan bajas como el 33%, cifras preocupantes para una temporada que tradicionalmente representa una fuente vital de ingresos.

No obstante, destinos cercanos como Tulum muestran mejores cifras de ocupación gracias a una oferta más variada que incluye cenotes, lagunas y actividades culturales, permitiendo a los visitantes escapar del impacto directo del alga marina.

Riesgos ambientales y de salud

El sargazo, al descomponerse, libera compuestos como ácido sulfhídrico y metano, lo que no solo genera un fuerte olor, sino que también puede provocar irritaciones en la piel, problemas respiratorios y daños a la fauna marina. La llamada “marea parda” reduce la oxigenación del agua y afecta la llegada de luz solar a los ecosistemas submarinos.

Cooperación activa y compromiso ambiental

En la lucha diaria contra el sargazo, brigadas de trabajadores municipales, elementos de la Secretaría de Marina y voluntarios turísticos se han unido para limpiar las zonas más afectadas. La estrategia incluye la recolección diaria, el traslado inmediato del alga para evitar su descomposición en la orilla y una vigilancia constante de las corrientes marinas.

Además, se estudia la viabilidad de implementar nuevas tecnologías de monitoreo y recolección, así como alianzas con universidades para dar un uso sustentable al sargazo recolectado.

El objetivo está claro: ofrecer playas limpias y libres de sargazo antes del cierre del verano. Un reto que no solo implica el trabajo físico en la costa, sino también una apuesta por preservar el valor natural y económico de uno de los destinos turísticos más emblemáticos del Caribe mexicano.

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