La tarde del sábado fue distinta en Mérida. Desde la entrada de Xmatkuil, el aire olía a comida recién hecha, y el sonido de las jaranas se mezclaba con los gritos de los niños que corrían de un puesto a otro.
Así arrancó uno de los días más concurridos de la Feria Yucatán Xmatkuil 2025, con más de 113 mil personas que llenaron el recinto y dieron vida a una jornada que combinó tradición, espectáculo y ese orgullo local que siempre regresa en noviembre.
Entre ovejas premiadas y panuchos recién salidos del comal
El espíritu del campo sigue siendo el corazón de la feria. En los pabellones ganaderos, ranchos como El Chaparral y Chansanlatáh presentaron ejemplares Dorper blanco que llamaron la atención de los jueces y de los curiosos.
A un costado, familias completas se detenían frente a los artesanos que tejían bolsas de henequén o mostraban figuras de madera labradas con paciencia. El ambiente era festivo, pero sin prisa.
Uno podía escuchar frases como “mira qué bonito está ese toro” o “vamos por una marquesita antes del show”.
La Feria Yucatán Xmatkuil 2025 tiene eso: una mezcla de feria rural, parque de diversiones y vitrina cultural donde cada quien encuentra algo que le pertenece.
Un concierto que se volvió reencuentro
Al caer la noche, el recinto cambió de rostro. Las luces del Centro de Espectáculos “Montejo” anunciaban el regreso de Matute, que había pospuesto su presentación del viernes.
El público los recibió de pie. Cuando sonaron los primeros acordes de “Ni tú ni nadie”, la multitud coreó cada palabra.
Más tarde, A. B. Quintanilla & Kumbia Allstars pusieron ritmo de cumbia, seguidos de Proyecto Uno, que cerró con merengue y baile hasta pasada la medianoche.
Una pareja mayor, abrazada frente al escenario, resumió el momento: “Esto ya no es una feria, es una fiesta de todo Yucatán”.
Orden y ambiente familiar
A pesar de la multitud, el operativo de seguridad funcionó sin contratiempos. Protección Civil reportó saldo blanco; solo algunos casos menores de cansancio o deshidratación.
La presencia de paramédicos, voluntarios y policías permitió que todo transcurriera con calma. Las familias pudieron disfrutar sin sobresaltos, algo que los organizadores destacan como uno de los logros de esta edición.
Un respiro económico para la ciudad
Más allá del aspecto festivo, la Feria Yucatán Xmatkuil 2025 representa un impulso directo para la economía local. Hoteles llenos, transporte saturado y ventas que superaron las expectativas en los puestos del recinto.
Los comerciantes coinciden en que la asistencia “rompió récords”. Algunos restauranteros estiman que sus ingresos del fin de semana fueron un 30% mayores respecto a 2024.
“Cuando llega Xmatkuil, toda la ciudad se mueve”, comenta un vendedor de antojitos. Y tiene razón.
Lo esencial para los visitantes
📅 Fechas: del 8 de noviembre al 1 de diciembre de 2025
📍 Lugar: Recinto Ferial de Xmatkuil, Mérida, Yucatán
💵 Entradas:
- General: $25 MXN
- Estacionamiento: $40 MXN
- Niños menores de 6 años: entrada libre
🎟️ Boletos: en taquillas o en feriayucatanxmatkuil.com.mx

La feria que sigue creciendo
Con nuevas zonas climatizadas, señalización renovada y espacios temáticos, la Feria Yucatán Xmatkuil 2025 da un paso más hacia la modernidad sin perder su alma.
Entre los visitantes más jóvenes, la experiencia se vive con celulares y selfies; para los mayores, sigue siendo ese encuentro anual donde la nostalgia y el orgullo rural se dan la mano.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura la feria?
Todo noviembre, hasta el 1 de diciembre, con espectáculos diarios y exposiciones permanentes.
¿Qué artistas se presentarán?
Matute, A. B. Quintanilla, Proyecto Uno y una lista de artistas regionales que varía cada fin de semana.
¿Es un evento familiar?
Sí. Hay seguridad permanente, zonas infantiles y una granja interactiva para los más pequeños.
Una tradición que sigue latiendo
Cada edición de la Feria Yucatán Xmatkuil 2025 reafirma algo que los yucatecos saben bien: las tradiciones no se conservan por decreto, sino por afecto.
Y mientras haya familias que caminen entre los puestos, parejas que bailen frente al escenario y niños que descubran el sabor de su primera marquesita, la feria seguirá siendo mucho más que un evento: será el reflejo del alma de Yucatán.