El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) inauguró recientemente una exposición que busca rescatar y visibilizar la memoria histórica de la llamada Guerra Social Maya, uno de los conflictos más relevantes en la historia del sureste mexicano. La muestra, instalada en el Museo Regional de la Costa Oriental (MURECO) en Tulum, reúne 20 retratos fotográficos de descendientes directos de los insurgentes mayas, con el objetivo de acercar al público a las raíces vivas de este episodio histórico.
Una mirada a “Los últimos testigos”
La exposición, titulada “Los últimos testigos”, está compuesta por impactantes imágenes que capturan los rostros de hombres y mujeres que aún hoy preservan en su memoria familiar el legado de sus antepasados. A través de cada retrato se busca transmitir la fortaleza, dignidad y resistencia de las comunidades mayas que participaron en el conflicto.
Además de la muestra fotográfica, el INAH y el MURECO han organizado actividades paralelas como conferencias, conversatorios y presentaciones artísticas para contextualizar el impacto histórico, social y cultural que tuvo la Guerra Social Maya en la región.
¿Qué fue la Guerra Social Maya?
Conocida tradicionalmente como Guerra de Castas, este conflicto armado se desarrolló en la península de Yucatán entre 1847 y 1901. Fue protagonizado por comunidades mayas que se levantaron en armas contra el control político, económico y social ejercido por la élite criolla y mestiza.
La denominación “Guerra Social Maya” es cada vez más utilizada por historiadores, ya que refleja mejor la dimensión de resistencia social y económica de los pueblos originarios, más allá de la visión reduccionista de un conflicto “racial”.
Rescate de la memoria oral
La muestra tiene un profundo sentido de reivindicación histórica. Al dar rostro y voz a los descendientes de los insurgentes mayas, se reconoce su papel como portadores de la memoria colectiva de un episodio que cambió para siempre el devenir de la península.
Los organizadores señalan que la intención es romper el silencio que por décadas relegó este capítulo a los márgenes de la historia oficial, y abrir un espacio de reflexión sobre las condiciones que llevaron a miles de mayas a luchar por su autonomía y su tierra.
Importancia para el presente
La exposición no solo invita a conocer el pasado, sino que permite entender las problemáticas sociales actuales de las comunidades mayas en temas como el acceso a la tierra, la identidad cultural y la defensa de los recursos naturales.
El INAH destacó que el proyecto forma parte de una estrategia nacional para fortalecer el vínculo entre patrimonio, historia y comunidades originarias, integrando sus voces en la construcción de narrativas históricas más inclusivas.
¿Dónde verla?
La exposición está abierta al público en el Museo Regional de la Costa Oriental (MURECO), ubicado en Tulum, Quintana Roo. Se recomienda a los visitantes aprovechar las conferencias y actividades complementarias que enriquecerán su experiencia.
Esta muestra es una oportunidad única para acercarse a la memoria viva de la Guerra Social Maya y reflexionar sobre su legado en la identidad cultural de México. Los retratos de “Los últimos testigos” no solo honran el pasado, sino que también inspiran a valorar la diversidad cultural y la lucha histórica de los pueblos mayas.