De amenaza ambiental a oportunidad productiva
El Caribe mexicano está escribiendo un nuevo capítulo en su relación con el sargazo. Lo que durante años fue visto únicamente como un problema ambiental y turístico, ahora comienza a perfilarse como un recurso pesquero oficialmente reconocido por autoridades científicas y gubernamentales.
El Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables (IMIPAS) ha validado la importancia del sargazo pelágico (el que flota en altamar) como un recurso que puede ser aprovechado de forma responsable. Esto marca un precedente sin igual en la región.
Crucero científico pionero: 3,500 km de exploración marina
A bordo de un crucero de investigación sin precedentes, más de 60 científicos mexicanos están recorriendo más de 3,500 kilómetros en aguas del Caribe. Su misión: recolectar y analizar muestras de sargazo para estudiar su biomasa, especies asociadas, concentración de microplásticos, metales pesados y ADN ambiental.
Este proyecto, apoyado por diversas secretarías del Gobierno Federal y organismos internacionales como el BID, representa un avance significativo hacia la recolección del sargazo en altamar, antes de que llegue a las playas.
¿Qué significa que sea “recurso pesquero”?
La clasificación del sargazo como recurso pesquero implica que podrá incluirse en la Carta Nacional Pesquera, un documento regulatorio que define qué especies pueden ser aprovechadas y bajo qué condiciones. Esto permitirá que empresas, cooperativas y emprendedores tengan una base legal para su recolección y transformación, siempre bajo esquemas sustentables.
Además, abre la puerta a nuevas oportunidades económicas en biotecnología, energía, agricultura y producción de bioplásticos.
Hoteleros y científicos: una alianza inesperada
La Asociación de Hoteles de la Riviera Maya (AHRM) ha respaldado públicamente esta iniciativa, celebrando el reconocimiento del sargazo como un recurso. De esta forma, el sector turístico no solo enfrenta el problema, sino que colabora en encontrarle una salida productiva.
Este enfoque colaborativo —entre ciencia, gobierno y sector privado— es visto como una estrategia de resiliencia frente a los recurrentes arribos masivos de algas.
Hacia una economía circular del sargazo
El nuevo paradigma propone que el sargazo deje de ser solo un residuo y se convierta en un activo ambiental y económico. Entre los usos en estudio se encuentran:
- Producción de biogás
- Fabricación de fertilizantes orgánicos
- Elaboración de bloques para construcción
- Extracción de compuestos químicos útiles en cosmética y salud
Todo esto, con la posibilidad de generar empleos y reducir el impacto ecológico en las costas.
En resumen
- El sargazo pelágico fue reconocido como recurso pesquero por el IMIPAS.
- Se realizará su inclusión en la Carta Nacional Pesquera.
- Se lanzó un crucero científico pionero para analizar su viabilidad productiva.
- Hay interés creciente en recolectarlo en altamar y aprovecharlo industrialmente.
- Hoteleros y científicos trabajan juntos para transformar un problema en una oportunidad.
Una visión sostenible para el Caribe
La lucha contra el sargazo ahora tiene un nuevo frente: el aprovechamiento responsable y legal de su biomasa. Si esta estrategia prospera, México podría posicionarse como líder mundial en la gestión y aprovechamiento del sargazo, abriendo un horizonte donde la ciencia y la sostenibilidad van de la mano.