El enigma del Mapa de Popotla, bajo el microscopio

El enigma del Mapa de Popotla, bajo el microscopio

Por primera vez en la historia, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en colaboración con expertos internacionales, ha iniciado un estudio microscópico del Mapa de Popotla, una de las piezas más misteriosas y valiosas de la cartografía indígena novohispana. Este análisis promete ofrecer respuestas sobre su origen, materiales, simbología y contexto histórico.

¿Qué es el Mapa de Popotla?

El Mapa de Popotla es un códice pictográfico conservado en la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia (BNAH). Ilustra rutas, asentamientos y escenas simbólicas de gran importancia para la comprensión del México indígena y virreinal. Su manufactura y contenido han sido motivo de debate durante décadas, ya que hasta ahora no existía una investigación científica profunda que confirmara su autenticidad, datación o técnica de elaboración.

Un análisis con tecnología de punta

Este estudio interdisciplinario está siendo liderado por la antropóloga española Isabel Bueno Bravo, con la participación de investigadores de la UNAM y la Universidad de Varsovia. El equipo aplicará técnicas avanzadas como:

  • Microscopía de alta resolución
  • Estudios microquímicos de pigmentos
  • Análisis forense del soporte (tipo de piel animal)
  • Evaluación codicológica de estructura y envejecimiento

Gracias a estas herramientas, se podrán determinar el tipo de material exacto sobre el que fue pintado el mapa, la naturaleza de los pigmentos utilizados y si su elaboración corresponde a una tradición indígena, europea o híbrida.

Tres versiones, un mismo enigma

Durante la investigación, los expertos identificaron al menos tres versiones del Mapa de Popotla:

  1. El original, pintado sobre piel animal, posiblemente del siglo XVI.
  2. Un calco fechado en 1720, hecho sobre papel semitransparente.
  3. Una reproducción moderna en papel vegetal, elaborada en el siglo XX.

Cada una de estas versiones muestra variaciones en proporciones, colores y orientación, lo que ha generado nuevas preguntas sobre su evolución y uso a lo largo del tiempo.

Una orientación reinterpretada

Uno de los descubrimientos más reveladores del estudio preliminar es que el mapa pudo haber sido concebido con una orientación distinta a la convencional, lo que obliga a reconsiderar cómo se entendía el espacio, el poder y el territorio en el México prehispánico y virreinal.

Además, la iconografía del mapa, que incluye iglesias, guerreros y caminos, será reinterpretada a la luz de estos nuevos análisis, revelando posibles narrativas políticas, rituales o migratorias.

¿Qué sigue?

El estudio del Mapa de Popotla continuará durante el resto de 2025, y se espera que los primeros resultados definitivos se publiquen a inicios de 2026. Esta investigación no solo podría confirmar la autenticidad y origen del códice, sino también reposicionarlo como una pieza clave del patrimonio documental mexicano.

¿Por qué es importante?

El Mapa de Popotla representa un puente entre dos mundos: el indígena y el europeo. Su análisis científico permitirá revalorar el conocimiento cartográfico de los pueblos originarios de México y desafiar visiones eurocentristas sobre la representación del espacio y el poder. Además, su estudio es un paso decisivo hacia la conservación y difusión del patrimonio cultural mexicano.

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