Descubrimientos del INAH revelan secretos ocultos en Ek’ Balam

Un sitio que nunca deja de contar historias

Hay lugares que, aunque creas conocerlos, todavía tienen algo guardado.
Ek’ Balam es uno de esos sitios. Entre árboles espesos y un silencio que parece tener siglos, los arqueólogos del INAH acaban de encontrar algo que vuelve a ponerlo en boca de todos.

Mientras trabajaban en la Plaza Elevada Este de la Acrópolis, los investigadores toparon con una tapa de bóveda pintada y con inscripciones mayas. No es cualquier piedra: sus glifos cuentan fragmentos de la historia de un antiguo rey que, según parece, llevó a Ek’ Balam a su momento más brillante.

Ukit Kan Lek Took’, el nombre que regresó del pasado

Entre las líneas de esa inscripción aparece un nombre poderoso: Ukit Kan Lek Took’.
Los expertos lo identifican como un gobernante del periodo Clásico Tardío, allá por los años 770 a 890 d.C.. Lo curioso es que muchas de las grandes construcciones que hoy vemos en Ek’ Balam especialmente la Acrópolis parecen haber sido levantadas bajo su mando.

La verdad es que no sorprende. Solo hay que mirar los relieves de estuco y los mascarones gigantes que adornan las escalinatas para entender que aquel señor no escatimó recursos. Tenía visión, poder y, sobre todo, una obsesión por dejar huella.

Lo que dicen las piedras de Ek’ Balam

Cada glifo nuevo es como una pieza más del rompecabezas maya.
En este caso, los estudios epigráficos sugieren que Ek’ Balam fue más influyente de lo que se pensaba. Las inscripciones hablan de alianzas, ceremonias y fechas importantes, cosas que no se mencionaban en los textos anteriores.

Para que te des una idea, esto permite a los arqueólogos conectar a Ek’ Balam con otras ciudades como Cobá o Chichén Itzá, ampliando el mapa político del mundo maya del norte de Yucatán.
Y lo mejor es que el hallazgo no solo enriquece la historia: también ha permitido restaurar y consolidar parte de la estructura, cuidando que los visitantes puedan seguir admirando la Acrópolis sin que el tiempo la devore.

Visitar Ek’ Balam es casi como viajar en el tiempo

A diferencia de otros sitios más turísticos, Ek’ Balam conserva su calma.
Cuando subes los peldaños de la Acrópolis y el viento sopla entre los árboles, cuesta imaginar que hace más de mil años allí se celebraban ceremonias reales.

Y bueno, si te animas a ir, toma nota:

  • 📍 Está a unos 25 km de Valladolid, Yucatán.
  • 🕗 Abre todos los días de 8:00 a 17:00 h.
  • 🎟️ Entrada general: $95 MXN, más la cuota municipal de Temozón.
  • 💧 Consejo: lleva sombrero, agua, y si puedes, date un chapuzón en el cenote X’Canche, justo al lado.

Preguntas que todos se hacen sobre Ek’ Balam

🗿 ¿Qué significa Ek’ Balam?
En maya, se traduce como Jaguar Negro o Estrella Jaguar. Ambos símbolos representan el poder, la fuerza y la nobleza.

📜 ¿Qué descubrió exactamente el INAH?
Una tapa de bóveda con inscripciones jeroglíficas que mencionan a Ukit Kan Lek Took’, un gobernante clave para entender la historia política de Ek’ Balam.

🏛️ ¿Por qué visitar Ek’ Balam y no solo Chichén Itzá?
Porque aquí todavía puedes subir a las pirámides, ver esculturas originales y disfrutar el sitio sin multitudes. Es historia viva, sin filtros.

Una historia que sigue escribiéndose

Lo bonito de Ek’ Balam es que cada descubrimiento nos recuerda que el pasado no está enterrado del todo.
Bajo la tierra y entre las raíces de la selva siguen esperando respuestas, nombres y fechas que completan nuestra memoria como pueblo.

Y si algo deja claro este nuevo hallazgo, es que el Jaguar Negro sigue rugiendo.
Su historia no terminó; apenas está saliendo a la luz, glifo a glifo, piedra por piedra.

👉 Así que si buscas un lugar donde la historia se sienta viva, Ek’ Balam te está esperando.

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