El Gobierno de Quintana Roo anunció oficialmente el traslado del proyecto del cuarto muelle de cruceros originalmente planeado para Cozumel hacia Punta Brava, una zona ubicada al sur de Puerto Morelos. La medida fue confirmada por Vagner Elbiorn Vega, director de la Administración Portuaria Integral de Quintana Roo (Apiqroo), quien aseguró que esta decisión se tomó tras meses de análisis técnico, jurídico y ambiental.
El proyecto del cuarto muelle en Cozumel había sido una de las iniciativas más comentadas y polémicas de los últimos años en el estado. Si bien buscaba ampliar la capacidad de atención a cruceros y fortalecer el turismo marítimo, también enfrentó un amplio rechazo social y ambiental. Diversas organizaciones civiles, científicos marinos y representantes del sector náutico manifestaron su preocupación por el impacto que la construcción podría generar en el arrecife de Villa Blanca, una de las zonas más sensibles y biodiversas del Caribe mexicano.

Preocupaciones ambientales y presión social
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) jugó un papel clave en la decisión. La dependencia federal realizó observaciones a la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto en Cozumel, señalando que presentaba más problemas que soluciones y que había omisiones importantes en el análisis de afectaciones al ecosistema.
Elbiorn Vega explicó que “la prioridad del Gobierno de Quintana Roo es asegurar que el desarrollo económico vaya de la mano con la protección del medio ambiente. Por ello, se tomó la decisión de buscar un nuevo sitio para el proyecto, uno que minimice el impacto ambiental y social”.
Diversos colectivos y asociaciones de Cozumel celebraron el anuncio, ya que durante meses habían organizado campañas, foros y movilizaciones para evitar que el proyecto afectara los arrecifes y la fauna marina de la isla.
Punta Brava: una alternativa más sustentable
De acuerdo con Apiqroo, los estudios de prefactibilidad realizados en distintas zonas del estado mostraron que Punta Brava es la opción más viable para el nuevo muelle. Esta área cuenta con condiciones técnicas más favorables, menor sensibilidad ambiental y menos conflictos con el tráfico marítimo que caracteriza a Cozumel.
Elbiorn Vega aseguró que en Punta Brava se podrán desarrollar instalaciones portuarias modernas con menor riesgo para el medio ambiente. Además, se espera que la zona se beneficie de nuevas inversiones y oportunidades laborales relacionadas con la industria de cruceros.
La obra será ejecutada por la empresa Muelles del Caribe, que ya había anunciado una pausa técnica en Cozumel para reforzar sus medidas ambientales y atender las inquietudes de la sociedad civil. Ahora, la compañía enfocará sus esfuerzos en la nueva sede, bajo el compromiso de cumplir con los más altos estándares de sustentabilidad.
Cancelación definitiva en Cozumel
El traslado del proyecto implica la cancelación definitiva del cuarto muelle en Cozumel, lo cual será notificado a la Dirección Nacional de Marina Mercante. La isla, considerada uno de los destinos de cruceros más importantes del mundo, continuará operando con sus tres muelles actuales, que registran altos niveles de ocupación pero que también enfrentan retos en cuanto a capacidad y manejo del impacto turístico.
Elbiorn Vega destacó que esta medida no busca debilitar el liderazgo de Cozumel como destino de cruceros, sino diversificar la infraestructura en el estado. “Con el nuevo muelle en Punta Brava podremos distribuir de mejor manera el flujo de embarcaciones y visitantes, lo que beneficiará al turismo en general”, comentó.

Impacto en el turismo de cruceros y la economía
Quintana Roo recibe cada año millones de turistas que arriban vía marítima, y el cuarto muelle de cruceros era una de las obras más esperadas para mantener el crecimiento de este sector. La construcción en Punta Brava no solo ampliará la capacidad de recepción de cruceros, sino que también abrirá la puerta a nuevas rutas y más derrama económica para comunidades cercanas como Puerto Morelos y Cancún.
Se prevé que el proyecto contribuya a generar cientos de empleos directos e indirectos durante su fase de construcción y operación. Además, el nuevo puerto podría atraer inversiones complementarias en hotelería, servicios turísticos y comercio, lo que fortalecería la economía local.
Trámites y próximos pasos
La empresa Muelles del Caribe deberá iniciar un exhaustivo proceso de trámites que se desarrollará entre julio y diciembre de 2025. Esto incluye la presentación de una nueva Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) ante la Semarnat, así como la obtención de permisos de otras dependencias federales como la Secretaría de Marina, la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Economía.
Durante este periodo, también se realizarán consultas públicas en las que la ciudadanía y las organizaciones ambientales podrán conocer los detalles del proyecto y expresar su opinión. Las autoridades estatales han asegurado que se garantizará la transparencia en cada etapa para evitar errores del pasado.

Un proyecto que busca el equilibrio entre desarrollo y naturaleza
El traslado del proyecto del cuarto muelle de cruceros a Punta Brava representa un cambio importante en la visión de desarrollo de Quintana Roo. El gobierno estatal busca mostrar que es posible fortalecer el turismo marítimo sin comprometer los recursos naturales que hacen único al Caribe mexicano.
Si bien la construcción en Punta Brava podría traer grandes beneficios económicos, también plantea nuevos retos en materia de sustentabilidad. Organizaciones ambientales ya han señalado que estarán vigilantes para que se cumplan las medidas de mitigación necesarias y se proteja el ecosistema marino.
El futuro del turismo de cruceros en Quintana Roo dependerá en gran medida de la capacidad de las autoridades y empresas de armonizar el crecimiento con la conservación. Punta Brava podría convertirse en un ejemplo de este equilibrio si se cumplen los compromisos anunciados.